Era una noche helada la que cobijaba con triste ensueño el pesado resplandor del cielo.
Soñaba con regresar.
Las estrellas ávidas de conocimiento buscaban en el suelo un motivo, no se fijaban en como los cimientos citadinos a los que se acercaban, cubrían el paisaje albino que se desarrollaba durante ese invierno.
Y el corazón me dolía de sospechar.
Se acercaban a la ciudad, sus dulces luces resplandecientes se opacaban tras la risueña y artificial estrella que parecía surgir de los imponentes edificios de aquella urbe maligna.
La mente y el alma comenzaban a fallar.
Llegaron, se disiparon y fundidas en la fría noche de aquella albina madrugada, las estrellas quedaron calladas. Su objetivo, su búsqueda, su ferviente pasión se opacó tras la luminosidad de esa población. El ruido cesó, la luz se apagó y la última estrella brilló.
Absolutamente todo se detuvo.
Primero de abril
domingo, 6 de noviembre de 2016
domingo, 15 de noviembre de 2015
Hola, mi alegría.
La nueva vida que empecé contigo, fue la aventura más grande desde el principio,maravillosa tempestad de sueños detonantes que me hicieron renacer y en ti, encontré la eternidad.
Dulce mozo que encallado en la orilla de un mar de ruinas corrompido, vimos juntos el horizonte que a pocos metros nos esperaba dormido.
Triste ventura de sueños marginados, poco a poco diluíste en tus venas la laguna de lágrimas que sobre ti lloré, y perdí ante tu mirada la viveza, comencé a desaparecer.
Terminamos ambos rotos, ilusas almas que en amor esperaban, y con increíbles fantasías, sus sueños coronaban.
Dulce amor, dulce vida ¡Adiós, adiós, adiós!
Dulce mozo que encallado en la orilla de un mar de ruinas corrompido, vimos juntos el horizonte que a pocos metros nos esperaba dormido.
Triste ventura de sueños marginados, poco a poco diluíste en tus venas la laguna de lágrimas que sobre ti lloré, y perdí ante tu mirada la viveza, comencé a desaparecer.
Terminamos ambos rotos, ilusas almas que en amor esperaban, y con increíbles fantasías, sus sueños coronaban.
Dulce amor, dulce vida ¡Adiós, adiós, adiós!
Regresó aquella alma olvidada.
Busco el extraño consuelo de la depresión, madre olvidada de todo lo bueno.
Ella se va si me ve feliz, y me cuida en esos momentos hasta que estoy triste de nuevo, entonces vuelve y me rodea en un asfixiante abrazo que me hace desear olvidar la vida.
Su hermana, la nostalgia, me sigue y cuida mis pasos, pretendiendo evitar mi caída, y si lo hago, revive el pasado y me muestra una memoria de algo que jamás fue feliz a pesar de haberle sentido así.
Es la historia de mi vida, mi mentira y mi cruel realidad.
Ella se va si me ve feliz, y me cuida en esos momentos hasta que estoy triste de nuevo, entonces vuelve y me rodea en un asfixiante abrazo que me hace desear olvidar la vida.
Su hermana, la nostalgia, me sigue y cuida mis pasos, pretendiendo evitar mi caída, y si lo hago, revive el pasado y me muestra una memoria de algo que jamás fue feliz a pesar de haberle sentido así.
Es la historia de mi vida, mi mentira y mi cruel realidad.
miércoles, 24 de junio de 2015
No me importa si no te importa.
Me siento extrañamente triste
Estoy normalmente mal
No es novedad ésta tristeza
¿Por qué no puede parar?
Alzábanse fuertes y firmes, mis paredes.
Agrietábanse poco a poco, hasta finalmente ceder.
Dolor en mi esperanza y sueño, la nostalgia me invade.
Se pudre poco a poco mi cara, y sin intentarlo, comienzo a
llorar.
Me siento cansada, abatida y enferma.
Lo único que quiero, es dormir.
Estoy enfermizamente deprimida.
Agonizantemente no feliz.
lunes, 22 de junio de 2015
Carajo, me siento malditamente sola.
No necesito la compañía de nadie.
Tengo una computadora, muchas series que ver, y a mi gato.
No necesito la compañía de absolutamente nadie.
Tengo una computadora, muchas series que ver, y a mi gato.
No necesito la compañía de absolutamente nadie.
domingo, 21 de junio de 2015
Hace siete meses...
Yo no entiendo porqué cuando leo cosas viejas, se me saltan las lágrimas.
Odio a la dulcemente cruel, nostalgia.
La odio porque me hace sentir débil.
Aunque es muy probable que en realidad sólo sea yo quién se provoque sus males.
Odio a la dulcemente cruel, nostalgia.
La odio porque me hace sentir débil.
Aunque es muy probable que en realidad sólo sea yo quién se provoque sus males.
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