Cuando pude morir, descarté la opción puesto que la cobardía mi sangre corrompió.
Cuando pude dormir, soñé desventuras puesto que en la imaginación de mi mente, no me sentí digna de más.
Cuando puedo ahora vivir, elijo la tristeza, puesto que es lo único que me hace sentir real.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario